☕ Eliana y los "probleempjes" en Holanda


Paloma posó la cafetera humeante en la mesa y eligió expresamente las tazas con motivos holandeses que compró cuando nos visitó en Utrecht, allá por febrero del 2014. La persistente lluvia nos deleita con redobles de tambor en el tejado. Ya se sabe, el mes hace gala a su refrán más popular: en Abril aguas mil. Eliana, nuestra Tataliana para los amigos (o en versión corta, Tata), vino a Santiago para visitarnos y con motivo de mi cumpleaños. Llevaba un año si verla cara a cara, desde aquel 31 de Marzo del 2014 a las 8 de la tarde, momento en el que nos despedimos en Schiphol, el aeropuerto de Ámsterdam. Fue una despedida amarga por partida doble. No sólo dejaba atrás a Eliana, a las hermanas Laura y Ana, y a más amigos y conocidos, sino que también dejaba atrás mi vida holandesa, para siempre, en ese preciso momento que cruzaba el control de seguridad del aeropuerto.