☕ Carmen y 12 horas maltratada.


“Me levanté, me maquillé y me fui al instituto. Ya desde el primer momento que me bajé del coche, noté que la gente me miraba desde todos los lados. Realmente lo pasé mal. Me sentía observada, de una manera muy incómoda. 

☕ Paloma y la croqueta de la discordia




Esta vez fui yo el que le insitió a Paloma para que me contase esta historia. La verdad es que conozco a Paloma muy bien, ya desde hace años, cuando fuimos compañeros de clase en el Ciclo Superior de Turismo que realizamos. Y, además, conozco lo que es trabajar en la hostelería en este país.
Este relato es uno de las tantos con el que, estoy seguro, cualquiera se sentiría identificado (cualquiera que haya trabajado en un bar o en un restaurante). Y también estoy seguro de que esta historia no es de las más gore que te puede llegar a contar alguien que sepa lo que es trabajar delante o detrás de una barra.


☕ Estrella y el mar de los años 40.


Preparo dos tazas, una cucharilla y el azúcar. Tenía que escribir esta historia algún día. Ya me la había contado cuando yo era un niño, pero hoy es el momento en el que esta vivencia de mi abuela quede sellada por la escritura, y pueda así compartirla con todos vosotros. Se trata de un recuerdo aislado pero vívido, que la marcó para siempre. 

☕ Anónima1 y el "niño" de las mentiras

 
Viernes. Como tantos otros viernes, la niebla cubre Santiago y lo acaricia con el leve orballo tan característico de nuestra ciudad compostelana. Pero este fue un inicio de fin de semana diferente, al menos para mí. Me encuentro en su casa, ultimando detalles: la grabadora, papel y boli... lo típico de los periodistas (aún siendo un proyecto de periodista). Preparamos Colacao, puesto que a Anónima1 no le gusta el café. Empezamos hablando de trivialidades pero pronto la conversación derivó en "te voy a contar esa historia que ya sabes, para Café con Costoya...". Nos fuimos para el salón, la alfombra de estilo persa y las vigas en madera vista que configuran el techo del ático donde vive nos proporcionaron el ambiente cálido y relajado para que un relato de tal calibre fuese contado.